Banco Mundial debe dejar de financiar a empresa palmicultora hondureña involucrada en docenas de asesinatos



19 de Marzo de 2013 – Organizaciones no gubernamentales internacionales condenan una declaración de la Corporación Financiera Internacional (CFI) [1] del Banco Mundial que defiende las actividades de la compañía palmicultora hondureña Grupo Dinant, involucrada en docenas de asesinatos y otras violaciones de derechos humanos. La declaración de CFI admite explícitamente dar apoyo financiero para el entrenamiento de las fuerzas de seguridad de la palmicultora. El Ombudsman del Banco Mundial [2] investiga actualmente un préstamo de 30 millones de US$ al Grupo Dinant aprobado en 2009, del que al menos la mitad ya ha sido desembolsado. Este mes, una Carta Abierta de 17 ONGs [3] y una protesta internacional a la que se adhirieron 63.000 personas [4] expresan rechazo por dicho crédito y piden al Banco Mundial que cese inmediatamente su apoyo al Grupo Dinant.


Desde 2009, organizaciones internacionales de derechos humanos han documentado docenas de casos de asesinatos de campesinos y personas que acompañan su defensa frente a los conflictos por la tierra en los que está involucrado el Grupo Dinant, los guardias de seguridad de esta empresa, así como la policía y el ejército hondureños. Las evidencias se reflejan en un reporte elaborado por una Misión Internacional de Verificación realizada por organizaciones de derechos humanos en marzo de 2011 , una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en octubre de 2011, una audiencia pública internacional sobre los derechos humanos en mayo 2012 [5] y un reporte sobre las violaciones de derechos humanos atribuidas a efectivos militares, elaborado por Rights Action y publicado este mismo mes [6]. Este último reporte confirma que al menos 88 miembros y acompañantes del movimiento campesino del Bajo Aguán han sido asesinados de forma selectiva en la región durante los últimos tres años. Documenta además la responsabilidad directa de las fuerzas de seguridad armadas del Grupo Dinant por la violencia hacia los movimientos campesinos. Muy al contrario de lo que afirma el Banco Mundial acerca del fin de la violencia en 2012, dos campesinos fueron torturados y asesinados en febrero 2013 [7].

Annie Bird de Rights Action afirma: “Es una acusación muy seria acerca del rol del Banco Mundial en el conflicto por la tierra en Honduras, una vez que la Corporación Financiera Internacional admite tener una conexión directa con el entrenamiento de los 'guardias de seguridad' paramilitares del Grupo Dinant. No está claro si esta conexión es una respuesta a las preocupaciones por las violaciones de los derechos humanos, pero de todas formas, reciclar paramilitares involucrados en asesinatos no es en ningún caso una respuesta aceptable. El Banco Mundial debe interrumpir tal relación y dejar de financiar al Grupo Dinant inmediatamente.”

Almuth Ernsting miembro de la Global Forest Coalition y del Observatorio de los Biocombustibles Biofuelwatch añade que: “La afirmación del Banco Mundial de que los asesinatos están siendo investigados en los juzgados hondureños con la total cooperación del Grupo Dinant contradice las verificaciones hechas durante las visitas de los grupos de derechos humanos que constatan una impunidad total alrededor de estos asesinatos. Tal estado de impunidad ha sido confirmado por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre los Mercenarios. El Banco Mundial no sólo debe cancelar el préstamo a Dinant, sino abrir una investigación completa sobre su rol en las violaciones de los derechos humanos en Honduras.”

En 2011, el banco alemán de desarrollo, DEG, canceló un préstamo al Grupo Dinant, basándose en las patentes relaciones de la empresa con las graves violaciones de derechos humanos. Y todavía hoy el Banco Mundial continúa respaldando a la compañía y desechando las evidencias independientes, como lo muestra su reciente declaración.

Jeff Conant de Friends of the Earth/Amigos de la Tierra USA añade que “la declaración del Banco Mundial acerca del Bajo Aguán revela la extensión de su complicidad con una compañía palmicultora involucrada en algunas de las violaciones más graves de los derechos humanos que suceden en la actualidad en Centroamérica. Años después de una auditoría condenatoria de su financiación de proyectos de palma aceitera y una supuesta revisión de sus políticas, el Banco Mundial está legitimando el uso de fuerzas armadas paramilitares en conflictos por la tierra y en contra de campesinos que reclaman su propia tierra, desestimando una gran cantidad de evidencias recogidas de manera independiente por misiones internacionales de verificación.”

Las ONGs demandan que el Banco Mundial suspenda el crédito al Grupo Dinant y que se realice una investigación inmediata, completa e independiente sobre la relación del Banco Mundial con el Grupo Dinant, que debe ir más allá de la actual investigación del Ombudsman.

Contactos para la prensa:
Jeff Conant, Amigos de la Tierra EEUU / Friends of the Earth US +1 510 900 0016
Annie Bird, Rights Action, ++1 (202) 680-3002
Guadalupe Rodríguez, Salva la Selva, guadalupe@regenwald.org ++49 40 – 410 38 04




Notas:
[2] Una queja remitida por Rights Action está siendo investigada actualmente por el Ombudsman de la Oficina de Quejas (CAO). CAO es una agencia independiente que investiga quejas remitidas por comunidades afectadas por proyectos financiados por la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial (CFI).


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